Ana Teresa Diego en el asteroide 11441

12 diciembre, 2011

….

Anadiego


Mauricio, el bruto

17 diciembre, 2010

Trabajo de investigaciòn, Por Pablo Imen, docente-investigador, UBA.

Bajo criterios de dudosa confiabilidad y validez, muchos trabajadores que habían sido durante años contratados bajo modalidades precarias sufrieron en carne propia las inclemencias de las medi-das ajustadoras, caras al ideario neoliberal. Como contrastante decisión, por el decreto 2075/07, el Jefe de Gobierno incrementa la asignación correspondiente a la Jefatura de Gobierno y los de sus ministros. Pasaa percibir desde el primer mes $ 25000, contra los diez mil del Jefe de Gobierno saliente. Los defensores del Ingeniero Macri señalan que este incremento está destinado al pago de asesores. En abril de 2008, por su lado, los funcionarios gubernamentales decretan un nuevo incremento salarial de 19,5%. Incorporó para sus ministros la modalidad de pago de salarios adicionales por eficacia en el cumplimiento de objetivos de gestión. 
 
 
 

 

 

 

 LINK: Imen_Macri-Educ.

 


De nuevo sobre la burguesía nacional (o a la memoria de Jorge Schwarzer)

26 noviembre, 2010

Impresionante economista, murió el 28 de septiembre de 2008, no sin antes dar batalla explicando el para qué de las retenciones al agro…si Ud es amigo de este espacio seguramente conoce su obra, pero es INDISPENSABLE para la formación de los cuadros jóvenes la lectura de este BRILLANTE, COMPLETO y BREVISIMO artículo que le acercamos de su puño y “word”.

De nuevo, la experiencia de Corea del Sur resulta sugestiva. No había empresas en ese país a mediados del siglo XX y, naturalmente, tampoco había empresarios dignos de ese nombre. En ese entonces, las tareas del desarrollo fueron imaginadas inicialmente por un grupo de militares y tecnócratas en el poder que lo veían como la única manera de consolidar su nación, frente al desafío y la amenaza del comunismo en la porción Norte del territorio. Toda la literatura disponible sugiere que fue la política del gobierno la que creó a los grupos empresarios coreanos y los apoyó hasta que se consolidaron productivamente. El apoyo incluyó la reserva del mercado local, la restricción a la entrada del capital externo en diversas actividades, la oferta de créditos fáciles a tasas muy bajas de interés, las compras estatales dirigidas a ellos, etc. Uno de los resultados más espectaculares fue que el dueño de un pequeño taller barrial de reparación de automotores se convirtió, gracias a ese apoyo, en la cabeza de uno de los más poderosos grupos empresarios en el ámbito internacional.

LINK ARTICULO: Denuevosobrelaburguesanacional


Ganancias Empresarias … (MUY recomendado)

12 noviembre, 2010
 
 
 
 
 
 

La devaluación del peso generó como efecto casi inmediato una caída de más de 25% del salario real, un nuevo pico de la tasa de desocupación y una transferencia de ingresos desde el trabajo al capital sin precedentes históricos recientes: la participación del excedente empresario en el PIB creció 10 puntos en tan sólo un año (del 42% al 52%). Este nuevo salto en la regresividad de la distribución del ingreso en la Argentina fue seguido por un dinámico crecimiento económico que dio fuerza a los trabajadores organizados para batallar por la recomposición de sus salarios y, con ellos, de su participación en el ingreso nacional. Esta parte de la historia es conocida: las negociaciones salariales, su presunta repercusión sobre los precios y las cuentas públicas, la fijación de los pisos y los techos “adecuados”, y las condiciones estipuladas por los convenios colectivos son elementos más que visibles en el debate público.

Nadie se priva de participar en esta polémica: los especialistas, la prensa, las organizaciones empresarias, los gremios, los políticos. Sin embargo, el contraste es casi completo cuando la mirada se dirige hacia la contrapartida económica de la masa salarial: las ganancias empresarias. A pesar del fuerte consenso teórico acerca de la vital importancia que poseen las ganancias como factor del crecimiento económico, en el debate público reina un manto de silencio acerca de su evolución. La asimetría salta a la vista: mientras se discute a viva voz si los aumentos salariales son “razonables” y se pide a los Trabajadores que sean “moderados” en sus reclamos, nada se dice, nada se exige y nada se recomienda acerca de la evolución de las ganancias de los empresarios.

 

 ..de los prestigios economistas, académicos, que además integran el CENDA (y poco mediáticos…)

 

LINK AL ARTICULO: Tasa_GananCi_Puja_Redist

PD: por las dudas, los datos son ANTERIORES a los cuestionamientos del INDEC 

 

 

 

 

 

 

 

 


Vuelve la ‘tasa Tobin’, en versión 2.0

9 noviembre, 2010

El miedo que nos da, es que habiendo tanta liquidez; tantos dòlares emitidos esa plata fresca venga para acà, para Amer. Lat.; a invertir en SOJA, en pooles, en alimentos…terror!!! esperamos que el Gobierno “cuide la frontera financiera” y sea lo màs proteccionista posible …

Una tasa sobre transacciones financieras internacionales sería una medida
sencilla para recaudar recursos para la lucha contra la pobreza y el cambio
climático. Y sin afectar a los ciudadanos de a pie y a la sociedad.*

Por Susana Ruiz *

El sector financiero ha sido sin duda el gran beneficiado del proceso de globalización. La liberalización acelerada de los mercados de capitales se ha traducido en un crecimiento exponencial de los intercambios financieros.
Su volumen supera ya el 70% del PIB mundial, y sigue creciendo. El Banco Internacional de Pagos de Basilea aportaba un dato revelador: el mercado de divisas en abril de 2010 movía un volumen un 20% superior al de 2007, antes de la crisis. Esto significa que cada día se realizan operaciones cambiarias por valor de cuatro billones de dólares, pero solo un 2% llevaban asociados intercambios comerciales.

Y si la actividad financiera se recupera a un ritmo muy superior a la economía real, también es cada vez mayor el efecto de contagio en caso de burbujas especulativas sobre diferentes sectores de la economía. Los mercados alimentario, inmobiliario o energético son ejemplos válidos. Según la consultora Mckinsey, el sector financiero duplicará sus resultados de aquí a 2016 y la identifica como la actividad más rentable del mundo, incluso por delante de la industria extractiva. El FMI ha señalado recientemente que está “insuficientemente gravado y es quizás demasiado grande”, por lo que propone medidas correctoras sobre “el exceso de beneficios” de la actividad financiera. Hoy son necesarias propuestas que aborden su deficiente regulación y su excesivo tamaño, pero que tengan también un claro potencial recaudatorio.

Y es que, como consecuencia de la crisis económica y la crisis de la deuda soberana, muchos Gobiernos se han visto abocados a adoptar planes de rigor que se han traducido en recortes considerables en prestaciones sociales y subidas inmediatas de impuestos, en particular al consumo. Tan solo en Estados Unidos, el rescate del sector financiero costó a los contribuyentes más de 700.000 millones de dólares. Sin embargo, los beneficios anunciados por la banca durante el primer semestre de este año rondan el billón de dólares a nivel global, sin que ello haya resultado en un aumento, cuando menos equivalente, en el acceso al crédito para las familias y las empresas.

El impacto de la crisis ha sido aún mayor en los países en desarrollo, que encuentran dificultades para acceder a sus habituales fuentes de financiación y soportan reducciones drásticas en la ayuda al desarrollo de los donantes. En los países más pobres la crisis se traduce en hambre y en una mayor dificultad para cubrir las necesidades básicas como la educación o la salud. Oxfam ha calculado que la crisis económica ha creado un agujero fiscal de 65.000 millones de dólares en los países más pobres y todavía hoy una de cada seis personas en el mundo no sabe si podrá comer al día siguiente.

El comportamiento irresponsable de determinados componentes del sector financiero ha estado en el origen de la crisis. Las medidas que se adopten han de ser progresivas y recaer de manera especial sobre quienes nos han
conducido a este desequilibrio eco nómico, contribuyendo al coste de  la recuperación al mismo tiempo que se aborda una reordenación de fondo contra la especulación excesiva. Después de un período de impasse, hoy por fin tenemos una batería de propuestas a debate. Una de las alternativas con mayor capacidad, por su potencial impacto recaudatorio, y por su efecto corrector, es la aplicación a nivel global de una tasa sobre las transacciones financieras internacionales (TTF). Una idea muy simple, pero muy efectiva: aplicando un impuesto muy pequeño (de solo el 0,05%) sobre todas las transacciones financieras internacionales podrían recaudarse más de 300.000 millones de euros anuales. Trasladado al escenario español, podrían recaudarse hasta 6.300 millones de euros anuales según la Fundación Ideas.

Esta medida se aplicaría sobre las transacciones financieras internacionales entre operadores profesionales, con un amplio perímetro de cobertura, incluyendo las que se realicen fuera de los mercados organizados y sobre los
derivados financieros. El 80% de estas operaciones son esencialmente especulativas o de muy corto plazo, totalmente al margen de la economía real. La fuerza recaudatoria se acompañaría de una capacidad de reducción de la volatilidad del mercado al penalizar los movimientos rápidos y sucesivos. Su peso es insignificante para la inversión real, incentivando entonces sí las actividades productivas.

Considerando que se trata de una tasa minúscula, lo razonable es pensar que su limitado coste sea absorbido por los operadores mismos, dada la inercia de competitividad de los mercados, sin repercutir de manera directa sobre la ciudadanía ni sobre los intercambios comerciales. Es ahí, sobre los agentes profesionales, sobre los que recae el efecto de recaudación y regulación de la TTF y no sobre la ciudadanía en general.

Los recursos obtenidos se destinarán a reducir las desigualdades sociales a nivel internacional y contribuir a combatir la pobreza y los efectos del cambio climático. Este “dinero nuevo” debe ser complementario a los compromisos ya adquiridos de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y no deberán ser nunca una excusa para sustituir la meta de alcanzar el 0,7% del PIB nacional para cooperación, algo esencial para que se cumplan los Objetivos
de Desarrollo del Milenio hoy seriamente amenazados tras los limitados acuerdos de la reciente cumbre de Nueva York.

Esta no es una iniciativa nueva ni tampoco aislada. Fueron los propios Gobiernos los que recogieron una vieja propuesta apoyada por numerosas organizaciones sociales, como forma de abordar la necesidad de hacer contribuir al sector financiero, tras las gigantescas inyecciones de recursos recibidas. Primero Angela Merkel en la cumbre del G-20 de hace un año en Pittsburgh y jefes de Estado como Sarkozy o Zapatero en la reciente cumbre de Nueva York, han mostrado su voluntad de defenderlo en los ámbitos internacionales. Más de 350 economistas de prestigio internacional como Stiglitz, Krugman o Sachs han respaldado públicamente la factibilidad y adecuación de la medida.

Hace 30 años, en un momento de fuerte inestabilidad en los mercados cambiarios, James Tobin retomó el planteamiento inicial de Keynes de gravar los mercados especulativos de divisas. La aplicación de esta tasa sobre las transacciones en divisas estaba entonces esencialmente planteada con la intención de reducir su volatilidad. La TTF hoy viene a ser una versión actualizada al siglo XXI de la tasa Tobin, extendiéndola a todo tipo de ransacciones financieras internacionales, con un gravamen más reducido, ajustado a la capacidad del mercado y a los nuevos soportes tecnológicos.

La iniciativa debe entenderse no como una decisión cerrada, absoluta, para la que solo vale el todo o nada. Es perfectamente viable secuenciar su puesta en marcha, establecer un plan de aplicación y modular el esfuerzo en función de los instrumentos sobre los que se aplica. La barrera fundamental ha sido la falta de voluntad de los Estados para superar cuestiones operativas y hacerlo realidad, especialmente en el marco del G-20. Recientemente la Comisión Europea ha dado un paso significativo, al proponer que la UE defienda en el próximo G-20 de Corea la TTF. Según el comisario Semeta, aplicada a nivel global, esta medida es posible, viable y necesaria para recaudar fondos adicionales para financiar políticas públicas globales. ¿Existen preguntas sin resolver? Sin duda hay detalles técnicos por perfilar, y deben alcanzarse acuerdos políticos sobre la aplicación de la tasa. Pero frente a las incógnitas, una certeza absoluta: la efectividad de una medida sencilla para recaudar recursos ingentes para la lucha contra la crisis en el mundo entero, sin afectar a los ciudadanos de a pie y a la sociedad en su conjunto.

**Susana Ruiz es responsable de Gobernabilidad y Sector Privado del
Departamento de Campañas y Estudios de Intermón Oxfam.*


El huevo de la serpiente

2 noviembre, 2010

La tregua; está claro, terminó. Así que vamos a desempolvar un poco este lugarcito (que por los comentarios, les ha gustado a unos cuantos…)

Le acercamos “El huevo de la serpiente”, de Gonzalo Sanz Cerbino, CEIXS-UBA. Publicado en Realidad Económica:

La crisis hegemónica que vivió el capitalismo argentino durante la primera mitad de los ’70 se cerró con el golpe de Estado encabezado por el general Videla en 1976. El programa que pusieron en práctica los militares en el poder, que implicaba el disciplinamiento de las masas mediante una brutal represión, como paso previo a la implementación de un plan económico que restaurara las condiciones  de acumulación del capital, fue delineado previamente por dirigentes de la burguesía. En medio de la crisis del gobierno  peronista, las fracciones más concentradas del capital construyeron los instrumentos que le permitirían restaurar  la plena hegemonía: un partido y un programa. El núcleo de ese partido, el Partido del Orden, y su programa, los encontramos en la Asamblea de Entidades Gremiales  Empresarias (APEGE), constituida a fines de 1975. Este trabajo constituye una primera aproximación para reconstruir su historia.” 

 

LINK: ElhuevodelaSerpiente
 

 

 
 

 

 
 

 

 
 

 


No se puede servir a Dios y al dinero …

1 noviembre, 2010

(de los amigos de http://curasopp.com.ar/)

Ante declaraciones de algunos miembros de la Iglesia, que -reiteramos- no son «la Iglesia», nosotros como Curas en la Opción por los Pobres, miembros también de esa Iglesia, queremos dejar clara nuestra opinión:

Ya hemos vivido en nuestro país diferentes modelos y propuestas socio-económicas. Y hemos podido ver que, guiados por razones más económicas que ideológicas, los empresarios de nuestro país adhieren -quizás con matices- al modelo capitalista, del que son fervientes defensores. No siempre con metodologías democráticas. La imposición a sangre y fuego de un capitalismo liberal radicalizado en marzo de 1976 -con la excusa de combatir a la guerrilla- es el más trágico de estos ejemplos.

Así, muchos empresarios aplaudieron cuando el entonces ministro Cavallo les quitó los aportes patronales, pero no se escandalizaron cuando -“Banelco” mediante- se aprobaron leyes de precarización y flexibilización laboral que los beneficiaron en perjuicio de los trabajadores. No es de extrañar, por lo tanto, que el capital defienda a ultranza modelos capitalistas y haga todos los movimientos a su alcance para impedir que se le toque el órgano más sensible, que es el bolsillo. No aceptamos, por tanto, las campañas que buscan demonizar a los sindicatos y no son sino disimulados intentos de tener la mayor libertad posible de obrar a su antojo. Si hay mafias, patotas o negociados, son éstos casos concretos, los cuales deben combatirse y esclarecerse en la justicia; pero esto no significa eliminar el derecho inalienable a la libre asociación de los trabajadores en gremios o sindicatos.

Somos miembros de una Iglesia que tiene un magisterio social, que de un modo casi invariable desde hace más de 100 años, relativiza la propiedad privada, condena el capitalismo tanto como antaño al marxismo, destaca la prioridad del trabajo sobre el capital, opta preferencialmente por los pobres ante la sociedad, y señala la urgente necesidad de preservar los recursos de la naturaleza contaminados, agredidos y depredados por el lucro desmedido.

Como cristianos, rechazamos la lógica capitalista como responsable del genocidio que se produce y producirá si no hay justicia en la distribución de los bienes de la vida. La lógica del capitalismo es transformar todo en mercancías, ganancias y acumulación del capital. Somos hermanos y hermanas, la tierra es para todos y, como aprendemos de Jesús de Nazaret, no se puede servir a dos señores, a Dios y al dinero (Lc 6,13); y citando también a un discípulo de San Pablo, “la raíz de todos los males es el amor al dinero” (1 Tim 6,10). Hoy en día “el dinero” es el capital amasado a través del lucro omnipotente, del mercado total, de la exclusión de las mayorías y a favor del beneficio exagerado de unas minorías.
Por todo esto, queremos dejar en claro nuestra opinión:

1. Consideramos que el modelo capitalista es perverso en todas sus expresiones, aunque haya sub-modelos más inhumanos que otros;

2. Consideramos que deben reimplantarse los aportes patronales, y buscar activa y claramente los medios para que se achique la brecha de la muy injusta distribución del ingreso;

3. Reclamamos que se regularice la situación de los trabajadores en negro, ya sea en las empresas, el Estado nacional, los Estados provinciales y de ciudades, como la C.A.B.A, reconociéndoles un justo salario digno;

4. No nos parece suficiente que se proponga una participación de los trabajadores en las ganancias, con la que estamos claramente de acuerdo, sino que también debe haber participación de los mismos en las decisiones de las empresas, conforme ha dicho habitualmente el Magisterio Social de la Iglesia (cf. Laborem Exercens 8.14; Juan Pablo II a los empresarios Argentinos el 11 de abril de 1987 en el Luna Park, lo cual fue aplaudido por los mismos);

5. El capital financiero avanza sobre la agricultura y el sistema alimentario. Desde la privatización de las semillas y la venta de agrotóxicos, hasta la compra de la cosecha, el procesamiento de los alimentos, y su transporte, distribución y venta al consumidor, todo está ya en manos de un número reducido de empresas. El modelo sojero genera miles de familias de pobres rurales, y el proceso de acumulación crece. Vamos hacia una agricultura industrial y sintética, sin agricultores.. A esto debemos añadir el maltrato a campesinos constatado en provincias como Santiago del Estero o Chaco y otras, donde el silencio complice del gobierno va de la mano con el accionar de policias que hacen “trabajo extra” a mano armada. Se producen así fenomenales migraciones de desocupados que terminan viviendo en las periferias de las ciudades y sobreviven con planes asistenciales, criticados -paradójicamente- por los empresarios industriales y rurales. Reclamamos que se escuche la voz y se haga justicia con los pequeños agricultores y tamberos, y se dé urgente solución definitiva a la situación de desnutrición de niños en Misiones y en otras partes de nuestro país;

6. Lamentamos, asimismo, que haya voces de la Iglesia que parezcan hacer suya la voz de los empresarios que se niegan a compartir sus (desmesuradas) riquezas, e incluso se hacen asesorar por ellos, en lugar de ser -como se decía antes- “voz de los que no tienen voz”, o -como decimos hoy- “estar presentes en la causa del pobre” (Juan Pablo II);

7. No queremos dejar pasar esta declaración sin repudiar, sin pero alguno, el asesinato de Mariano Ferreyra, víctima también él, de aquellos que son reprimidos por el capital en su legítima búsqueda de justicia. Esperamos confiadamente que todos los responsables materiales e intelectuales de este crimen reciban todo el peso de la ley, sea quién fuere, y se pongan todos los medios para enfrentar, asimismo, las causas que enlutan nuestro país con una nueva muerte.

La acumulación de ganancias -licitas o no- parece olvidar o pretender negar, que el capital no puede crecer si no es a costa del trabajo. La conocida plusvalía, trabajo acumulado o como quiera llamarse. En nombre de una divinización de la propiedad privada, los empresarios siguen viendo cómo engrosan sus arcas tratando de tener la menor cantidad posible de trabajadores, al menor costo posible, sea teniendo trabajadores total o parcialmente en negro, tercerizando personal, ofreciendo contratos basura, o muchas inmoralidades por el estilo. La solidaridad no parece figurar en los diccionarios del capital; aunque a veces se la confunda con la dádiva. Sabemos muy bien que la llamada teoría del derrame nunca llega a los trabajadores, ya que los empresarios misteriosamente hacen crecer día a día el tamaño de sus copas.

No renunciaremos a soñar y construir una sociedad más justa y humana, desde los pobres, como aprendemos de Jesús.

Curas de Argentina en la Opción por los Pobres

27 de octubre de 2010